Una mezcla muy gustosa del ADN de Dara Caro pero ahora con un toque de chocolate y que complementa las obras que lleva hasta el momento de una forma juguetona y desenfadada, permitiendo su uso de forma versátil en diferentes climas y ocasiones al tener la nota de oud tratada de una forma en que se resta aquello que pudiera resultar difícil para cierto público. Muy recomendable, al igual que la magnífica atención que el personal de Taller Olfativo siempre brinda a sus clientes!!!